Cómo estudiar para un examen: preguntas y repaso
Empieza a preparar un examen comprobando qué temario entra e intentando responder una pregunta sin tus apuntes. Revisa la respuesta, localiza lo que necesitas reforzar y programa otra ocasión para practicar. Los métodos y el plan de ejemplo de 14 días que tienes abajo son opciones para adaptar a tu examen, no la promesa de que un mismo horario sirva para todos.
- Ponte a prueba: recordar el temario de memoria te ayuda a retenerlo mucho mejor que releerlo (Roediger y Karpicke, 2006).
- Repártelo: varias sesiones cortas a lo largo de varios días valen más que una larga la noche antes (Cepeda y cols., 2006).
- Mezcla tipos de preguntas cuando ya domines lo básico; cuesta más, pero aprendes a elegir el método correcto (Rohrer y Taylor, 2007).
- Releer y subrayar dan sensación de avance, pero obtienen valoraciones bajas en una gran revisión de técnicas de estudio (Dunlosky y cols., 2013).
- Diez minutos escribiendo sobre tus preocupaciones antes de un examen mejoraron los resultados de los estudiantes con ansiedad (Ramirez y Beilock, 2011).
Por qué releer los apuntes no basta
Releer parece estudiar. El texto se vuelve familiar, las líneas subrayadas tranquilizan y te levantas de la mesa con sensación de haber avanzado. El problema es que reconocer algo no es lo mismo que poder recordarlo delante de una hoja de examen en blanco.
John Dunlosky y su equipo (2013) revisaron diez técnicas de estudio populares y valoraron cuánto las respalda la investigación. Releer, subrayar y resumir obtuvieron notas bajas. Dos técnicas quedaron en cabeza: ponerte a prueba y repartir el estudio en el tiempo (repaso espaciado). Las dos resultan incómodas porque te enseñan lo que todavía no sabes. Esa incomodidad es justo lo que buscas.
Cuatro métodos que funcionan
1. Ponte a prueba
Cierra el libro e intenta recordar: escribe todo lo que recuerdas de un tema, responde preguntas de práctica, usa tarjetas o explica el tema en voz alta a un amigo imaginario. Después comprueba y rellena los huecos. En un experimento clásico de Henry Roediger y Jeffrey Karpicke (2006), los estudiantes que se pusieron a prueba sobre un texto recordaban claramente más una semana después que los que dedicaron el mismo tiempo a releerlo.
2. Reparte el estudio
Cuatro sesiones de una hora repartidas en dos semanas ganan a una sesión de cuatro horas la tarde anterior. Cepeda y su equipo (2006) reunieron cientos de experimentos y encontraron este efecto del espaciado de forma constante. Planifica estudiar cada tema al menos tres veces: aprenderlo, repasarlo unos días después y repasarlo otra vez cerca del examen. El repaso espaciado explica los intervalos.
3. Mézclalo
Cuando ya domines lo básico, practica distintos tipos de problemas en una misma sesión en lugar de veinte del mismo tipo. En un estudio de Doug Rohrer y Kelli Taylor (2007), los estudiantes que practicaron problemas de matemáticas de distintos tipos sacaron mucha mejor nota en una prueba posterior, porque en el examen también tienes que reconocer qué método pide cada pregunta.
4. Duerme
Mientras duermes, el cerebro consolida lo que aprendiste durante el día (Diekelmann y Born, 2010). Pasar la noche en vela supone sacrificar el recuerdo de lo estudiado a cambio de unas horas más leyendo con cansancio. Mantén tu hora habitual de acostarte, sobre todo la noche antes del examen.
Un plan de estudio de 14 días para un examen
Para un examen y unas dos horas al día. Ajusta los números si tienes más temas o menos tiempo.
- Día 1: haz un mapa del temario. Enumera todos los temas o capítulos. Marca cada uno con un 1 (lo sé), un 2 (en parte) o un 3 (nuevo para mí). Reúne exámenes de otros años o preguntas de práctica.
- Días 2–7: aprende cada tema una vez. Empieza por los 3. Bloques cortos (25 + 5 minutos), cada uno terminado con una autoevaluación. Apunta todas las preguntas que no supiste responder.
- Día 8: primer repaso. Repasa todos los temas poniéndote a prueba, no leyendo. Dedica más tiempo a lo que fallaste.
- Días 9–11: práctica con temas variados. Preguntas de práctica de distintos temas en una misma sesión. Vuelve a aprender lo que siga flojo.
- Día 12: simulacro de examen. Un examen de otro año o tus propias preguntas, con límite de tiempo y sin apuntes. Corrígelo con honestidad y apunta los huecos.
- Día 13: tapa los huecos. Solo los temas en los que el simulacro ha revelado lagunas. Termina pronto.
- Día 14: día suave. Echa un vistazo a tu lista de preguntas, prepara tus cosas (documento de identidad, bolígrafos, calculadora) y acuéstate a tu hora de siempre.
¿Tienes menos de 14 días? Mantén la estructura: mapa, aprender poniéndote a prueba, un repaso, un simulacro y un último día suave. Si necesitas un horario para todo un semestre y no para un solo examen, mira la guía del horario de estudio.
Cómo mantener la calma antes y durante el examen
- Escribe tus preocupaciones. Gerardo Ramirez y Sian Beilock (2011) pidieron a estudiantes que dedicaran diez minutos a escribir lo que pensaban y sentían sobre un examen próximo. Los estudiantes con ansiedad que lo hicieron rindieron mejor que los que no.
- Practica en condiciones de examen. Un simulacro con límite de tiempo hace que el examen real te resulte familiar.
- Respira despacio cuando te bloquees. Unas cuantas respiraciones lentas con la espiración más larga pueden aliviar la tensión. En cómo calmarte rápido tienes técnicas cortas.
- Empieza por lo que sabes. En el examen, lee todas las preguntas, responde primero las más fáciles y vuelve después a las difíciles.
Lo que puedes saltarte
- Pasar los apuntes a limpio con mejor letra. Parece trabajo y tranquiliza, pero en el fondo es releer con un bolígrafo en la mano.
- Sesiones maratonianas. Después de más o menos una hora sin pausa, la atención cae. Los bloques cortos con pausas rinden más; la técnica Pomodoro es un ritmo sencillo.
- Estudiar con el móvil en la mesa. Déjalo en otra habitación. Cada mirada te saca del temario.
- Esperar a tener ganas. Empieza con cinco minutos del tema más fácil; las ganas suelen llegar después de empezar. Más en cómo motivarte para estudiar.
Planifica tu examen en CORTEX
La plantilla Época de exámenes de CORTEX (gratis para todo el mundo) te monta este plan: un objetivo para el examen, una tarea para dividir el temario en temas, bloques de estudio de 25 + 5 minutos en tu calendario, repasos antes del examen, un simulacro, un último día tranquilo y un hábito para irte a dormir. Usa el temporizador de concentración en cada bloque y marca los repasos a medida que los haces. Si ya tienes cuenta, abre la plantilla Época de exámenes. Si quieres todo el semestre en un solo sitio, mira la app para planificar el estudio.

Preguntas frecuentes
¿Cuál es la forma más eficaz de estudiar para un examen?
Ponerte a prueba y repartir el estudio en varios días. Son dos de los métodos mejor respaldados por la investigación sobre el aprendizaje. Cierra los apuntes, recuerda lo que puedas, revisa los huecos y vuelve a cada tema unos días después.
¿Con cuántos días de antelación debería empezar a estudiar?
Para un examen normal, dedicar unas dos semanas a estudiar a diario es un buen objetivo. Los exámenes más grandes, con muchos temas, necesitan más. La clave es estudiar cada tema al menos tres veces antes del día del examen.
¿Es mejor estudiar la noche antes o dormir?
Dormir. El sueño ayuda a consolidar lo que estudiaste, y un cerebro cansado recuerda menos. Repasa un poco por la tarde y acuéstate a tu hora de siempre.
¿Cuánto tiempo debería estudiar sin hacer una pausa?
A la mayoría le va bien concentrarse de 25 a 50 minutos y luego descansar de 5 a 10. Después de unos cuantos bloques, haz una pausa más larga.
¿Cómo puedo estudiar para un examen en un día?
Prioriza: haz una lista de los temas que más probablemente caerán, ponte a prueba primero con ellos, aprende lo que falles y haz una tanda de preguntas de práctica con límite de tiempo. Después, duerme. No sustituye a dos semanas, pero es mejor que releer toda la noche.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J. & Willingham, D. T. (2013): Improving students’ learning with effective learning techniques – Psychological Science in the Public Interest
- Roediger, H. L. & Karpicke, J. D. (2006): Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention – Psychological Science
- Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T. & Rohrer, D. (2006): Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis – Psychological Bulletin
- Rohrer, D. & Taylor, K. (2007): The shuffling of mathematics problems improves learning – Instructional Science
- Ramirez, G. & Beilock, S. L. (2011): Writing about testing worries boosts exam performance in the classroom – Science
- Diekelmann, S. & Born, J. (2010): The memory function of sleep – Nature Reviews Neuroscience
Prepara un pequeño plan de estudio
Empieza con una plantilla de estudio y ajusta las tareas y los bloques de estudio a tu horario.
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